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- 1º)
Decide
cuál es la primera conducta que quieres modificar
Los padres suelen hablar de forma atropellada acerca de los
interminables problemas de comportamiento de sus hijos.
Sin embargo, cuando les pides que te aclaren de forma concreta cuáles
son aquellas conductas que realmente les preocupan, pocos saben
contestar a la pregunta.
Para conseguir modificar la conducta de tu hijo dedícate a observarlo
por una semana y escribe en un papel cuáles son las 5 conductas que más
se repiten.
Puedes aplicarlas estrategias que se nombran en este artículo para
modificar la primera de ellas y luego, repetir el proceso con las 4
siguientes.
- 2º) Escoge la respuesta que vas a
tener frente a la conducta indeseada
Cuando se trata de mejorar el comportamiento de un niño, es necesario
que todo esté bien planificado.
Por ello, debes elegir de qué manera vas a reaccionar a la conducta
indeseada cuando esta se presente.
En la medida de lo posible, elige respuestas basadas en la disciplina
positiva, es decir, que ayuden al niño a ser mejor persona, no peor.
- 3º) Aplica la respuesta de forma
dulce y consistente
Cada vez que tu hijo emita el comportamiento inadecuado, responde con
paciencia y sin acritud de forma sistemática. Por ejemplo, si has
elegido modificar la conducta de no hacer los deberes, cada vez que el
niño traiga una nota de la profesora, pídele que escriba otra nota a
ésta explicándole por qué no realizó la tarea y fírmala con algo
parecido a esto: “como verá, señorita, estamos trabajando en ello”.
Por favor, no te regocijes en los errores que comete tu hijo y responde
siempre con dulzura y comprensión, pero con firmeza, dejándole claro
quién es el adulto.
- 4º) Hazle saber que estás para
ayudarle a desarrollarse como ser humano
En muchas ocasiones, son los mismos hijos los que desean modificar el
comportamiento y se autocastigan cuando observan que cometen los mismos
errores una y otra vez.
Otros niños, se ilusionan cuando ven que son capaces de actuar de forma
apropiada y se decepcionan cuando vuelven a “equivocarse”.
Tanto en el primer caso, como en el segundo, es importante que le hagas
saber que tú no puedes cambiar su conducta con una varita mágica, pero
que sí puedes servirle de apoyo para conseguirlo.
- 5º) Celebra cada conducta deseable
Celebrar no es lo mismo que premiar de forma conductista, aunque tenga
un efecto parecido. Se trata de que le hagas saber a tu hijo o hija que
te alegras de que se esfuerce en cambiar y que deseas expresarle tu
sentimiento de orgullo por el esfuerzo que está realizando.
Entre más inesperadas sean las respuestas que des, más efectivas serán.
A todos nos gusta sentirnos protagonistas y apreciar el cariño de los
otros. Las emociones se contagian y en ello está la clave de tu
respuesta ante las conductas apropiadas.
Intenta en la medida de lo posible que estás respuestas sean siempre de
tipo social como ver una película o ir a la playa.
Quizá te parezca demasiado sencillo esta receta de modificación de
conducta, pero es que en realidad es algo bastante fácil. En mi consulta
consigo cambiar conductas en menos de cinco minutos, simplemente
“tocando las teclas que hay que tocar”.
Una cosa te garantizo, ni yo, ni ningún terapeuta conoce mejor a tu hijo
o hija que tú mismo, y sin embargo, juntos, podemos conseguir mejorar su
conducta. Así que ¡anímate a intentarlo y no tengas miedo al fracaso!.
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