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LA DESMOTIVACIÓN

También llamada pérdida de entusiasmo. Vamos a estudiarla un poco más a fondo, por qué puede pasar y cómo podemos pasar de la desmotivación.

  

    Un término opuesto a motivación, es desmotivación, generalmente definido como un sentimiento de desesperanza ante los obstáculos, o como un estado de angustia y pérdida de entusiasmo, disposición o energía. Aunque la desmotivación puede verse como una consecuencia normal en las personas cuando se ven bloqueados o limitados sus anhelos por diversas causas, tiene consecuencias que deben prevenirse.

    Para el conferencista, orientador de la conducta y escritor, Renny Yagosesky, la desmotivación es un estado interior limitador y complejo, caracterizado por la presencia de pensamientos pesimistas y sensación de desánimo, que se origina como consecuencia de la generalización de experiencias pasadas negativas, propias o ajenas, y la auto-percepción (imaginada) de incapacidad para generar los resultados deseados.

Desde su punto de vista, la desmotivación puede resultar claramente nociva si se convierte en una tendencia recurrente o estable, pues tiende a afectar la salud, a limitar la capacidad de vinculación y a desfavorecer la productividad por cuanto afecta la confianza en uno mismo, el flujo de la creatividad, la capacidad de tomar riesgos y la fuerza de la voluntad.

Las señales de la desmotivación


Las siguientes son algunas señales de desmotivación:

- Falta de sueño: la mente y alma están llenas de preocupaciones.
- Falta de descanso: produce la falta de orientación y cansancio.
- Autocomplacencia: pérdida de interés en la comida, aunque no hayas comido por horas.
- Pensamientos Negativos: el extremo de éstos son los pensamientos suicidas.

Cinco ideas para combatirla

- Recuerda el porqué: Puede ser la puesta en marcha del proyecto de tu vida, unos estudios que te van a permitir obtener tu primer empleo, un trabajo que te facilitará saltar a otro mejor, el aprendizaje de una técnica que te formará como profesional, obtener un salario con el que pagar ese viaje con el que tanto sueñas, etc.

Inspirarte e ilusionarte cada nuevo día y para motivarte en los días en que todo se ponga cuesta arriba.

- Disfruta del camino: Nos han enseñado a “celebrar los éxitos y aprender de los errores” pero nadie nos ha enseñado a “disfrutar del camino”.

Hay que ir celebrando las pequeñas victorias y las pequeñas conquistas diarias. No sólo hay que motivarse con el gran objetivo en mente sino también con los pequeños regalos que obtenemos cada día gracias a nuestro trabajo, talento e intensidad.

No esperes a celebrar el éxito final de ese proyecto o te estimules con ese gran objetivo en mente.

- Motívate con lo pequeño: Muchas veces no hay que recurrir a los grandes objetivos para motivarnos. En esos días en que “todo te da igual” es necesario que miremos y nos fijemos en esas pequeñas cosas que tanto nos gustan.

En los días en los que ni tienes ganas de trabajar divide tus grandes tareas en pequeñas tareas y luego éstas en minitareas o microtareas.

Empieza con la que de verdad te ilusione y empieza a caminar. A veces la desmotivación es una ficticia ilusión que genera tu mente. Verte que vas avanzando te animará y te empujará a continuar.

- Sé consciente del ahora: En muchas más ocasiones de las que pensamos nos falta motivación porque nuestra cabeza no está en lo que hacemos, no estamos presentes.

En esos momentos está presa de pensamientos o en cosas mucho más agradables generalmente relacionadas con nuestro ocio o tiempo libre.

Si lo intentas todo y aun así no eres capaz de motivarte… ¡no pasa nada!

- Date un respiro: Yo miro alrededor y no veo a ningún superhéroe.  Todos pasamos por valles y montañas, por días muy productivos y días muy complicados. Ambos forman parte de nuestra vida y tarde o temprano llegan. Los días difíciles son absolutamente necesarios para disfrutar todavía más de los días productivos.

Si lo intentas todo y aun así no eres capaz de motivarte… ¡no pasa nada! No te desesperes ni te tortures con frases como “vaya desastre, hoy no estoy rindiendo nada” o “puff, un día tirado a la basura”.

Ese día no tomes decisiones drásticas, trata de concentrarte en hacer lo mínimo e imprescindible y dedícate a labores mecánicas o más rutinarias que exijan poca creatividad e intensidad (ordenar, clasificar, limpiar, buscar, etc.)

Sencillamente deja correr las horas del día. El día terminará por terminar. Mañana será otro día, tu motivación regresará y tus tareas y tu proyecto te estarán esperando de igual modo para que des lo mejor de ti.

 Aqui te dejamos otros enlaces que pueden ayudarte: La nueva motivacion 3.0 y razones para motivarte en el estudio

Fuentes: es.wikipedia.org / allaboutlifechallenges.org / thinkwasabi.com