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Hay distintos
modelos que se ocupan de la manera de organizar la información. Entre
ellos, la teoría de los hemisferios cerebrales.
El cerebro humano se divide en dos hemisferios, cada uno con cuatro
lóbulos, conectados entre sí por el corpus callosum.
Cada hemisferio procesa la información que recibe de distinta manera o,
dicho de otro modo, hay distintas formas de pensamiento asociadas con
cada hemisferio.
El hemisferio lógico, normalmente el izquierdo, procesa la información
de manera secuencial y lineal.
El hemisferio lógico forma la imagen del todo a partir de las partes y
es el que se ocupa de analizar los detalles.
El hemisferio lógico piensa en palabras y en números.
El hemisferio holístico, normalmente el derecho, procesa la información
de manera global, partiendo del todo para entender las distintas partes
que componen ese todo.
El hemisferio holístico es intuitivo en vez de lógico, piensa en
imágenes y sentimientos.
Aunque no siempre el hemisferio lógico se corresponde con el hemisferio
izquierdo ni el holístico con el derecho en un principio se pensó que
así era, por lo que con frecuencia se habla de alumnos hemisferio
izquierdo (o alumnos analíticos) y alumnos hemisferio derecho (o alumnos
relajados o globales).
Naturalmente, para poder aprender bien necesitamos usar los dos
hemisferios, pero la mayoría de nosotros tendemos a usar uno más que el
otro, preferimos pensar de una manera o de otra.
El que tendamos a usar más una manera de pensar que otro determina
nuestras habilidades cognitivas ya que cada manera de pensar está
asociada con distintas habilidades.
El comportamiento en el aula de los alumnos variará en función del modo
de pensamiento que utilicen.
Un hemisferio no es más importante que el otro, un modo de pensamiento
no es mejor que el otro, para poder realizar cualquier tarea, por simple
que parezca, necesitamos usar los dos hemisferios.
Cuanto más complicada sea la tarea más importante será utilizar todos
los modos de pensamiento y no uno sólo.
Sin embargo nuestra cultura y nuestro sistema escolar no son neutros. Al
igual que con los sistemas de representación, nuestro sistema escolar
prima el hemisferio lógico sobre el hemisferio holístico.
Una vez, desde el punto de vista del profesor lo que nos interesa es
organizar el trabajo en el aula de tal forma que las actividades
potencien la utilización de ambos modos de pensamiento.
El estilo de aprendizaje del alufnno condiciona el estilo de enseñanza
del profesor. Al mismo tiempo podríamos indicar que también existe el
proceso inverso.
Es decir, el estilo de enseñanza del profesor también influye en el
estilo de aprendizaje del alumno.
Este último, como desarrollaron Entwistle y Tait, es uno de los factores
más importantes a considerar cuando se está diseñando un programa de
formación.
Kolb demostró que como consecuencia de aspectos genéticos y de entorno,
la mayoría de personas presentan estilos de aprendizaje que priman
ciertas habilidades para aprender con respecto a otras, en relación con
la enseñanza superior.
Estos estilos, según Kolb, son los siguientes
- Convergente: es un alumno en el que
dominan las capacidades de conceptualización abstracta y la
experimentación activa. Es muy eficaz en la aplicación práctica de
ideas.
Este es el estilo de aprendizaje que ofrece resultados óptimos para
estudios técnicos como la ingeniería, por ejemplo.
- Divergente: en él dominan la experiencia
concreta y la observación reflexiva, lo cual es en cierto modo opuesto a
las capacidades del convergente.
Es un tipo de alumno en el que su principal punto fuerte es la gran
capacidad de imaginación, lo que lo hace muy efectivo en situaciones
como la tormenta de ideas
- Asimilador: es un alumno en el que las
capacidades dominantes son la conceptualización abstracta y la
observación reflexiva lo que le hace especialmente indicado para crear
modelos teóricos.
- Acomodador: se encuentra cómodo en la
experiencia concreta y en la experimentación activa. Sus puntos fuertes
consisten en hacer cosas y en participar en nuevas experiencias.
Su reacción, cuando la teoría no coincide con la realidad, es rechazar
la teoría.
- Tener: Son alumnos concentrados en
escuchar las palabras del profesor para poder transcribirlas en los
apuntes lo más fielmente posible y así aprenderlo todo de memoria y
aprobar el examen.
No esperan reflexionar sobre lo que dice el profesor ni desean ningún
cambio en su forma de pensar. Son alumnos que reaccionan positivamente
ante los métodos pedagógicos pasivos como la lección magistral, por
ejemplo.
En cambio, reaccionan negativamente cuando se les pide que adopten un
comportamiento activo y que opinen, o que trabajen en grupo.
- Ser: Son alumnos interesados en reflexionar sobre lo que
se comenta en clase o sobre las lecturas que propone el profesor. Están
abiertos a cambiar a través del proceso de formación y a participar
activamente en clase.
Reaccionan positivamente si se utilizan metodologías activas tales como
el caso, los juegos de roles, los juegos de empresas, etc. En cambio,
reaccionan negativamente si se les pide que memoricen teorías.

También se
puede agrupar a los alumnos en teóricos, reflexivos o pragmáticos:
- Teórico: El alumno está interesado en
aprender de forma ordenada fundamentos y modelos con objetivos muy
claros. También se desea integrar ideas y marcos conceptuales de forma
lógica.
Este tipo de alumno es muy similar al interesado en tener, de acuerdo
con la clasificación anterior. Por tanto, los métodos pedagógicos
pasivos (lección magistral, conferencia) son los que más encajan.
- Reflexivo: El interés se concentra en la
observación de una situación, o la actuación de otros, desde diferentes
perspectivas.
Existe una gran motivación por el intercambio de ideas entre los
distintos alumnos. Este tipo de alumno, al igual que el que se expone a
continuación, está interesado en ser más que en tener.
- Pragmático: Se trata de poner en práctica
ideas o teorías para comprobar que son razonables.
Al igual que el alumno reflexivo, reacciona muy positivamente si se
utilizan métodos pedagógicos activos (caso, juego de roles, juego de
empresas, etcétera).
Fuentes: es.wikipedia.org / galeon.com / aprender a enseñar por Oriol
Amat
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