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RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS EN EL AULA

Vamos a dar unas dinámicas para tratar el tema de la resolución de conflictos en el aula e intentar que los alumnos/as sepan llegar a la solución de un conflicto de la mejor forma posible. Empezaremos dibujando en la pizarra dos flechas que señalan hacia dentro y dos flechas que señalen hacia dentro (enfrentadas)

resolucion de conflictos

Ante las flechas que señalan hacia adentro y las que señalan hacia afuera, pedimos que, a mano alzada, el grupo manifieste cuál de las dos posibilidades refleja mejor una situación de conflicto.

 

   Se exponen las razones de la elección. La mayoría elige las flechas enfrentadas, porque no entiende que un conflicto es sólo un desencuentro, que no tiene por qué ser una confrontación y que, si lo es, es porque confundimos conflicto con la respuesta agresiva que le damos. Quienes eligen las flechas hacia fuera, asocian el conflicto a la inhibición, que tampoco es una solución adecuada.  Para realizar esto podemos usar la Dinámica del Micrófono abierto : solo puede hablar el que tenga el micrófono (un simple bolígrafo rojo o un estuche), es una buena manera de que respeten en turno de palabra.

“Ante una situación de conflicto solemos huir o atacar (reacción animal irracional y de algunos hombres). olvidándonos de la reacción más humana que es pensar, escuchar y hablar.”

Ahora leeremos a los alumnos lo que realmente es un conflicto:

dinamicas resolucion de conflictos

Después de leer el texto escribimos situaciones conflictivas en la pizarra a modo de lluvia de ideas. Pedimos a continuación que piensen en cuáles de esas situaciones estamos confundiendo el conflicto con la respuesta que se le da.

"El conflicto no es el problema, el problema puede ser como solucionamos el conflicto"

Todos los días surgen conflictos, a veces son buenos, el problema puede ser no saber resolver correctamente los conflictos (como pasa muchas veces a los adolescentes). Una pelea no es un conflicto, es una mala resolución de un conflicto que surgió antes de llegar a la pelea. La pelea es la respuesta que dimos al conflicto.

Estilos de resolución de conflictos (dinámicas)

Para trabajar las formas de abordar los conflictos, partiremos de una dinámica vivencial para que el alumnado pueda experimentar que las situacio­nes de conflicto no tienen por qué ser negati­vas: formando un círculo, de pie, se les pide que quienes sean nombrados intercambien el puesto que ocupan. Sin embargo, existe entre esas dos personas un pasillo imaginario que mide lo mis­mo que sus hombros. Han de hacer lo que se les ocurra para conseguir su objetivo pero sin hablar; la comunicación será sólo gestual. Se pide lo mismo a varias parejas.

Se repite la actividad, pero en este caso se pone el profesor en medio del pasillo imaginario, impi­diendo así el paso a los dos compañeros.

Al terminar la actividad, comentamos lo observado, que suele ser: una persona le pide a la otra que se cruce de espalda; una maneja físicamente a la otra, llegando a veces a empujarla; uno pide a otro que abra las piernas o que se agache para pasar por debajo o saltarlo; una persona despa­cha a la otra…

Cuando se pone el profesor como obstáculo, no se dejará manejar; solo se retirará si alguien se lo pide amablemente. Después explicará: si yo soy un obstáculo para ti, pide amablemen­te que me retire, que, si no me causa ningún perjuicio, lo haré. Sin embargo, no me gusta que me manejen, me empujen, me dirijan como a una marioneta, me obliguen, me retiren a la fuerza, me manden porque sí…, sin tenerme en cuenta.

Después de la dinámica y preguntarles que les ha parecido se lee el siguiente texto de gandhi:

conflicto y sonrisas

 

Para acabar les pediremos que den un saludo con una sonrisa a todos sus compañeros y les deseen un feliz día.

Hasta aquí suele durar una sesión de una hora mas o menos.

REDACTA UNA EXPLICACION DE LO QUE VES EN EL SIGUIENTE DIBUJO

conflicto burros

ahora relaciona el dibujo con la siguiente frase:

"Si no eres parte de la solución, eres parte del problema"

Para terminar, pediremos que interpreten el dibujo de los burros, de modo que perciban el valor de la colaboración, es decir, que los dos ganan, lo cual ocurre después de pararse tranquilamente a pensar. Esta idea la ilustra la frase-guía anterior.

Para fomentar la responsabilidad en la elección del estilo, se puede recordar el mensaje de la fábula de la mariposa: “tú decides si aplastas la mariposa en tu mano o la dejas volar, sabiendo que en el segundo caso, disfrutarás de sus colores y de su vuelo; en el primero, tendrás un cadáver en la mano”.

 

Después de todo esto acabaremos explicando como analizar la solución a un conflicto:

analizar los conflictos

 

Ahora puede ser un buen momento para preguntar a los alumnos por situaciones conflictivas que se dan habitualmente entre ellos. Las anotaremos en la pizarra y posteriormente iremos borrando aquellas que confunden el conflicto con la respuesta que se le da.

Vamos a analizar un conflicto concreto. Dos alumnos están en el patio, uno quiere jugar al balón y otro quiere ir a charlar con otro grupo de compañeros de clase. Empieza el conflicto.

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Perfil de agresores y agredidos

El objetivo del listado de características de agreso­res y agredidos tiene como finalidad informar y re­flexionar para sensibilizar.

Dirigiremos las conclusiones hacia la idea repetida a lo largo del curso de que estamos ante las opciones de huida y ataque: no queremos cobardes, ni enva­lentonados en la manada; ni tiranos, ni sumisos; ni gente que se haga fuerte con los débiles ni débil con los fuertes. Se trata de humanizar a las personas por distintas que las veamos y de comprometernos con el sufrimiento ajeno.

Perfil del compañero ayudante

El alumnado puede contribuir a la mejora de la con­vivencia en el centro formando parte del Equipo de Mediación, pero también puede colaborar con él como ayudante dentro de su propia clase. En este sentido se propone una actividad que pretende es­tablecer cómo debe ser un alumno que quiere ayu­dar a otros y cómo no debe actuar. Para ello, los participantes comentan en turno libre qué proble­mas pueden tener para colaborar y qué beneficios pueden obtener y ofrecer a los demás. El profesor anota las aportaciones en la pizarra y se analizan los resultados.

A continuación leemos el cuadro “perfil del ayudante” y pedimos opinión sobre él.

Formación de una red de alumnado ayudante

Intentaremos organizar una red de compañeros ayudantes formada por chicos y chicas de todos los grupos del curso. Una buena parte del alumnado descubre su predisposición para el compromiso social y la ayuda a los demás cuando recibe formación en convivencia.

En el cuaderno hay una encuesta de disponibilidad para determinadas tareas y funciones que los alum­nos rellenarán, marcando aquello que están dispuestos a hacer.

Consideramos que el alumnado tiene una gran ne­cesidad de proyección social; quiere ayudar, pero no lo suele hacer porque no sabe cómo o porque teme la imagen que de ellos pueda tener el resto de compañeros. Ambos problemas se intentan prevenir durante el curso.

Comenzamos el diario de clase

Cuando haya pasado tiempo suficiente como para que los conflictos del aula hayan comenzado a sur­gir, se planteará registrarlos en un diario que llevará el profesor a clase.

Cada semana, por orden alfabético, un alumno o una alumna se ocupará de anotar en un cuaderno-diario su nombre y apellido, la fecha y lo que va sucediendo cada día. Al final de la semana entregará el diario al profesor, quien lo leerá en la primera clase de la semana siguiente. Deben elegir fundamentalmente dos aspectos del funcionamiento de clase: las relaciones entre las personas y el ambiente de trabajo, justificando por qué les parecen positivos o negativos. El diario permite que se acostumbren a observar las situaciones problemáticas que pue­dan aparecer en las relaciones y a buscar soluciones desde el modelo inteligente y pacífico de resolución de conflictos.

Se debe llevar a cabo hasta que todo el alumnado haya colaborado al menos una vez. A partir de ese momento, se puede utilizar para que escriban libre­mente en él cuando haya en clase algún problema que analizar o algún hecho especial o sorprendente que lo justifique.