|
A continuación presentamos una serie de
estrategias que pueden ser de utilidad para abordar a diferentes tipos de
alumnos:
· Los charlatanes.
· Los que constantemente demandan atención del docente.
· Los boicoteadores.
· Los discutidores.
Los charlatanes
Muchas veces sucede que mientras el docente está presentando una
explicación o dando una consigna de trabajo, algunos alumnos comienzan a
conversar con los compañeros. Estas son algunas estrategias a utilizar
para estas circunstancias:
1. Dar un indicación positiva, seguida de un "gracias". Focalizar en la
conducta deseada, más que en aquella que se intenta evitar. Por ejemplo,
recordar las normas de comportamiento del curso en lugar de simplemente
decirles "¡No interrumpan!" Es también importante que las indicaciones
sean breves y evitar hacer hincapié en el problema. Además, es más
efectivo decir "Gracias" que "Por favor", incluso cuando se corrige,
debido a que transmite conformidad con el comportamiento deseado.
2. Elegir un tono de voz y un lenguaje corporal. La manera en que los
docentes son escuchados por sus alumnos depende, en gran parte, de las
características no verbales de su comportamiento. Pronunciar la frase
"Caminar despacio, gracias" en un tono de voz sarcástico mientras se mueve
un dedo frente a la cara de los estudiantes, anulará las palabras
positivas. Es necesario controlar el tono de voz, el contacto visual, la
cercanía a los estudiantes, y el lenguaje corporal.
3. Intentar una pausa estratégica. Cuando los docentes intentan captar y
mantener al atención, el uso intencional de una pausa puede ayudar. Una
pausa antes de dar la indicación necesaria hace que la atención del alumno
se dirija hacia el docente, lo escuche y después le responda. Cuando un
docente llama a dos estudiantes que están hablando a través del aula,
estos probablemente sólo oigan los nombres mencionados y no la pregunta
que sigue. Es mejor comenzar con el nombre de los estudiantes (en un tono
firme), seguido de una pausa para lograr captar la atención y luego dar
las indicaciones.
Los que constantemente demandan atención del docente
Muchas veces en los cursos hay chicos que permanentemente solicitan el
apoyo del docente para resolver un ejercicio, para comprender una
consigna, para tomar una decisión. En estos casos es importante que el
docente encuentre estrategias para no focalizar toda la atención en estos
alumnos y ayudarlos a lograr un mayor nivel de autonomía. Estas son
algunas sugerencias:
1. No responder a todas las demandas. En algunos casos es importante tomar
la decisión consciente de ignorar ciertos comportamientos y focalizar el
trabajo con el curso en general.
2. Solicitarles que hagan sus pedidos de acuerdo con normas pre-establecidas.
Muchas veces las actitudes extremadamente demandantes de algunos
estudiantes pueden afectar el desarrollo de la clase. En estos casos es
importante establecer junto con los alumnos un sistema de turnos para
hacer demandas al docente, con normas claras que todos conozcan.
3. Promover la cooperación entre los alumnos. Para promover el trabajo
cooperativo, se puede sugerir a los chicos que se pidan ayuda entre ellos,
estableciendo también mecanismos para trabajar con esta modalidad. Esta
puede ser una interesante forma de generar un clima solidario y de crear
espacios de interacción.
Los boicoteadores
Algunos estudiantes -por diversos motivos que es importante que el docente
pueda explorar- se niegan a seguir consignas con diferentes argumentos,
creando climas tensos que muchas veces los docentes no saben cómo
distender. Estas son algunas ideas a tener en cuenta:
1. Ofrecer opciones que traigan aparejadas consecuencias. Cuando los
alumnos postergan o se niegan a realizar una tarea, es aconsejable darles
alternativas cuya elección traiga aparejada determinadas consecuencias.
Por ejemplo, si no hacen una tarea cuando todos los demás se dedican a
ella, deberán hacer otra cosa o tendrán que realizarla en otros horarios.
2. Darles tiempo para que respondan a una consigna. Cuando se le da una
consigna a un alumno con este estilo de comportamiento, es conveniente
darle tiempo para que la ponga en acción. Se puede dar la consigna,
dedicar unos segundos a otras cuestiones y luego recién comprobar que la
esté siguiendo. De esta manera, se le transmite confianza en que lo va a
hacer, se le da un tiempo para las quejas y se evitan posibles
confrontaciones.
3. Valorar las actitudes positivas. Es importante valorar las actitudes
positivas de los alumnos, y cuando se produce un enojo retomar un trato
cordial para evitar la generación de una relación tensa o conflictiva.
Los que siempre quieren tener la última palabra
En muchos cursos hay chicos que desafían a los docentes, a veces responden
con agresividad y quieren tener la última palabra. En general tienen
explicaciones y excusas para justificar sus ideas y comportamientos. Con
estos chicos es importante evitar destinar demasiada energía en discutir
asuntos triviales y, en cambio, potenciar su actitud crítica en los
procesos de aprendizaje. Estas son algunas estrategias posibles para
trabajar con ellos:
1. Evitar "luchas de poder" innecesarias. El docente no puede controlar
directamente a los alumnos discutidores, pero sí puede intentar un control
sobre la manera de abordar el conflicto. Es importante evitar reacciones
agresivas y comenzar un intercambio de argumentaciones. En estos casos es
aconsejable redireccionar el diálogo hacia sus aspectos centrales,
evitando la generación de una lucha de poder entre pares.
2. Conversar con los alumnos. Cuando los chicos tienen respuestas
agresivas, además de evitar las discusiones y focalizarlas en los aspectos
centrales de interés para el trabajo pedagógico, es importante dedicar un
tiempo para conversar con estos alumnos acerca del modo en que este tipo
de comportamiento afecta el trato cotidiano.
Cuando un docente se enfrente con alumnos que tienen problemas de conducta
es importante que explore y ponga en práctica diversas estrategias para
organizar el trabajo en clase y lograr que la disciplina no se convierta
en un obstáculo ni en un asunto central que consuma la energía que
deberían ponerse al servicio del trabajo pedagógico.
Por último, cabe destacar que, ante estas situaciones, como en muchos
otros aspectos relacionados con los comportamientos y actitudes de los
chicos, es importante que los docentes soliciten ayuda a especialistas y
eviten construir estereotipos rígidos de los alumnos que les impidan
conocerlos y ayudarlos a aprender mejor.
Un ejemplo Concreto
Como se refleja en las respuestas que
Manuel, (su nombre está cambiado para respetar el anonimato), un alumno de
cuarto de la E.S.O. de 16 años, dio en la entrevista realizada en una
investigación reciente (Díaz-Aguado, Dir. 2001), al preguntarle por los
problemas en el instituto, tratando de evaluar cómo percibe él su propia
situación:
MANUEL (ANTES DE PARTICIPAR EN LOS PROGRAMAS PREVENCION DE LA
VIOLENCIA) "Me han echado de clase muchas veces por enfrentarme a algunos
profesores. (...) Me faltan al respeto. Abusan de ser profesores. Como el
otro día una profesora me dijo que la clase estaba mejor sin mí y yo le
dije que si estaba mejor sin mí entonces también estaba mejor sin ella.
(...) Si me porto mal y hay unas normas que me las expliquen...podrían
intentar hablar conmigo, llevarme por otro camino. (...) son profesores.
Ellos sabrán cómo, pero no diciéndome esas cosas porque me incitan a que
me ponga nervioso y empeore todo. Esta clase es problemática. Todos lo
dicen. Nos hemos juntado la mayoría repetidores. (...) este año he
empezado mal y no creo que tenga solución. ¿Si tu fueras director del
instituto qué harías para resolver estas situaciones? Cambiar el modo de
dar la clase y echando al alumno o al profesor. Porque a mí me expulsan
pero a ellos no."
Manuel define el conflicto de forma muy parcial y distorsionada, sin
reconocer la diferencia de papeles existente entre él y su profesora, e
ignorando su propia responsabilidad en el problema que describe. Cree que
no tiene solución, y tampoco lo intenta, incrementando incluso con su
conducta dicho problema, sin valorar las consecuencias de dicha conducta
ni las posibles alternativas que podrían ayudarle a mejorar su situación
en el aula y la relación con los profesores
Estrategia uno :
Consecuencias positivas Puntuación Consecuencias
negativas Puntuación
__________________________________________________________________________
__________________________________________________________________________
__________________________________________________________________________
Total
Total
|